lunes, 20 de junio de 2016

No era mas que mi persona favorita en el mundo - Capítulo 3: Soñé una canción

Me acosté escuchando Villa Lobos, una canción casi porno de los LuzParis. De esos ritmos que hacen sentir sexy hasta a la mas fea, a la mina santita que nunca te quiso entregar  un poco mas atorranta o la que pone buen día o buena semana en las redes sociales un poco mas bicha. Vieron que hay personas que ponen ¡Buen día! y cuando vos lo ves son las 12 porque recién te acabas de levantar, las lagañas no te dejan ni ver y pensas... ¿Buen día?! Mejor anda a dormir, ¿mirá la hora que es? Publicaste hace 5 horas, eran las 7 AM. Ese ritmo puede haber incidido en mi muerte en la cama. Hecho bolita, despertándome en medio de la noche con una melodía en la cabeza. Prendí la luz, me puse los auriculares e hice una base bastante simple en el synthe que compre vendiendo todo lo que un hombre no necesita después de los 30, como la play y esas cosas, solo para que me quedara en la cabeza hasta la mañana siguiente y seguir durmiendo. La letra decía algo así como tal vez podría ser esa sensación mi debilidad. Anduve repitiendo eso toda la mañana hasta que me decidí anotarla. Hablo con Fran a la distancia y debido a una situación de nuestro grupo que nos rodea coincidimos que al mundo le hacen falta mas dinosaurios Barney y menos Icardis. Mas amigos fieles. Mas abrazos con risas. Se toma en serio lo que hablamos y dice que tiene que contarme algo. Que hablemos en serio. No es que nunca lo hagamos, pero este hablemos en serio se por donde viene.Me hago el boludo y para no aguantar la piña que se me viene de golpe, meto un bocado de aire y tiempo con un tibio ¿De que?.Conozco sus caras cuando tiene que decirme algo que no será risa. Supongo que puso esa que mira para el costado, se acomoda el pelo y saca la lengua un poquito para el costado y lo larga. Bueno, a decir verdad, me dijo algo que yo suponía hace unos meses. El mazazo duele igual. Sigue y repite: es para que dejes de pensar en ella, pero lo que suponías y con quien suponías, se dió. Dice que lo pudo averiguar por ahí y le pareció contármelo. Cierra con un te quiero que lo hace mas amigo aún y supone que estaré bien, tal como los médicos cuando te duele algo. Agradezco su acto de valentía en la amistad cual soldado heroico que me defenderá a capa y espada, o fusil y casco. Hay dos cosas a la vista. Un poco de bronca y silencio. El dolor de la mentira. Ya está. Renacer de la derrota y el desencanto. Pelear en el barro. Gritar sensaciones.Todo eso junto. Y hay otras dos cosas mas, o sea que serian 4. Supongo tener la bola de cristal en mis manos, pues adivine lo que suponía. Entonces, puedo deprimirme por la acción o salir y buscar una agencia de lotería y jugar un número que no sea el 23 o de los jugadores de básquet que me gustan como cada vez que compro alguna rifa que nunca gano.
Elijo deprimirme y refugiarme en mis amigos. Los mismos que llegaran en un puñado de días en plan de curación espiritual hacia mi. Se vienen en modo de acompañante terapéutico. Rodearme de gente querida por unos días va a ser lindo. Entonces desfilará Flora, Fran, Caro y su hermana,  y así casi todos juntos por un poquitito de días. No puedo quejarme de ellos.
Las dos roturas de corazón de mi vida las sufrí este año. Lo que yo ya suponía y Fran me acaba de confirmar. Y un secreto guardado por 20 años por el muy hijo de puta de mi hermano.
De pendejo me llevaba a los torneos de verano. Me llevaba temprano para que vea a los jugadores bien de cerca,  nos poníamos ahí en la esquina del corner. A la salida los íbamos a esperar y alguna que otra foto con un jugador tengo. No es que de chico me pinto el cholulaje, pero era un niño y para mi ver a los jugadores era como imaginarme mis monstruos preferidos, de esos que largaban luces por la boca y fuego por los oídos. Resulta que un día bajamos ahí, bien debajo de la platea techada del Minella y cuando empiezan a enfilar para donde estábamos, bien en el fondo, de impecable traje azul eléctrico, venia el Enzo. El Enzo no había jugado, porque en los torneos de verano nunca ponen a las figuras ni a los titulares, entonces vos ibas con el sueño de ver al Enzo y te terminabas morfando que tenias que ver a Maisterra, y en lugar de ver a los jugadores terminabas viendo que botines usaban porque el partido era un embole. Pero eso no era todo, sabía que a los botines que veía puestos en ellos mis viejos jamas me los iban a poder comprar porque valían fortuna, entonces hasta capaz te ibas preguntándote si eras hincha del equipo que habías ido a ver. Lo veo tremendo, gigante. Mis piernas temblaron definitivamente.Mi póster de él levantando la Libertadores en mi habitación estaba por encima del de Jordan volando en un partido contra Indiana. Y eso que a mi el basquet me encanta. Me quedo parado. Mi hermano me deja a un costado y se acerca al tumulto generado por la sola presencia del hombre de azul eléctrico, se pierde en la multitud y vuelve con un papel. Me abraza y me dice que lo agarre. Tengo el autógrafo del Enzo en mis manos.No podría estar mas feliz. Mis 8 años de vida explicados en ese momento. Nos volvemos a casa felices. Nada importaba. ni siquiera espera el bendito 42 o que no tuviéramos para un choripán.
Hace unos días, cuando la del peludito ya me había roto el corazón y había esquivado ciertas verdades, antes de salir para Río para mi viaje arreglador de cuore y cabeza, mi vieja le largó en la cara a mi hermano aquella jugada. Que nunca me había contado que usó sus dones de gran dibujante para graficar una firma falsa del uruguayo. Y ya habían pasado mas de 20 años sin saber de eso.Pero lo que mi hermano no sabe es que la caja de madera pintada de verde que andaba en el piso por mi departamento, ahí al lado de la alfombra, esta llena de todo lo que mas quiero en el mundo y los recuerdos que supongo, me quedaran para siempre. Una foto con él, otra de nene con Dominé, el histórico ayuda base de Quilmes todo transpirado y yo con una camisa escocesa de esas que uso hoy también, entradas a recitales, a las Ruinas de Quilmes, una foto en el cartel de La Quiaca que dice que faltan tantos kilómetros para llegar a Usuhaia, mi primer pasaje en avión, la entrada al Museo del Carnaval en Montevideo...y la firma postiza del Enzo que alguna vez hice plastificar para guardarla a través de los tiempos, intacta. Yo quería guardar esa firma como guardan a las personas en Wayward Pines. Ojala algún día lea esto y tenga un poco de culpa. Puedo decir que a mi favor tengo que las dos mujeres que me rompieron el corazón fueron las que mas quise y la que mas quiero. Esa frase puede resultar a querer salvar mi orgullo pero lo siento así. O bien podría decir que una con la verdad y la otra con la mentira. Lo hablo con Germán, mediante audios de esos largos que llegan en medio de la noche. Estas noches he dormido algo cortado, en realidad en toda la semana.Me pregunta si me di cuenta lo de las minas. Que siempre quieren que seas así, o mas serio con esto o aquello y es verdad. Y como con mis amigos somos grandes escuchadores de Aristimuño, Lucio Mantel, Salomar o todos esos que le escriben cosas lindas a las minas y hacen que se derritan, queremos volvernos tan sensibles como ellos y lo aceptamos. Hasta a veces uno  termina comiendo con ellas esas verduras como berenjena y zuchini que solo hacen feliz a la gente que va a Palermo. Comes ensaladas que tienen gajos de naranja y le pones el aceto caro que nunca comprás porque te sale lo mismo que llenar el congelador de hamburguesas y comer toda la semana. Pero claro, cuando vos te volviste el boludo que ellas querían, te dejan por uno onda Fotolog (qepd) a los 15 años, de esos que clavan en Facebook: Estoy solo ahora, ¿quien me escribe? y toda esa sarta de los sin cerebro que andan dando vueltas. Entonces cuando pasa eso, es el momento indicado para ir a la Asociación Marplatense de Boludos a pedir el diploma de honor y colgarlo en el living, sacando la única foto de tus vacaciones en las que vos saliste como querías, para si, darle lugar al diploma para que se luzca a la vista de todos.Incluso mostrárselo con orgullo a tus sobrinos.
Germán me da la razón y se queda con una palabra: foto. Me cuenta que una amiga quiere presentarle a su supuesta entrañable amiga porque según ella, él es su tipo. Pero Germán se pone en alerta porque según dice, la chica que tiene la misma foto de perfil de Whatsapp y de Facebook, no está buena. Ese es su axioma. Y esta tiene la misma en ambas redes. Ha estado examinando el terreno.  Puede que tenga razón. Y hay otra cosa mas por la que no quiere jugarse, alguna vez, tomando un vino con su viejo mientras esperábamos el asado en el fondo, después de hacer unos tiros al aro, nos advirtió: no hay que meterse con las minas mas petisas que uno, si te dejan, tenes 4 años de mala suerte. Y a esta que la quieren dejar frente a sus narices, le parece que lo es. Yo no le dí bola a Ricardo, el padre de Germán porque estaba en mi primavera del amor, entonces le seguí dando al salamín, intercambiando mensajes con la del peludito y al vino que habíamos guardado por años con su hijo para tomar en una ocasión especial, y su regreso al país por unos días lo era. Y sumamos estas palabras. Atentos. Habíamos coincidido que era el mejor momento de nuestras vidas, que los 30 nos habían llegado para bien, con amigos, canciones y amor. Marchen otros diplomas por aquí... Le digo que pruebe así tenemos mala suerte los dos, para acompañarme nomas. Ya que somos tan amigos, en las buenas y en las malas.
Salgo dormido a la calle en busca de mi primer corte de pelo de visitante, le escribo a Lucho, que me corta el pelo desde hace años casi despidiéndolo. Me desea suerte y dice que cualquiera puede hacerlo. No Lucho, este no podía hacerlo. Este me rebano el jopo que traía hace un buen tiempo y vos cuidabas, así, de una. Pero ya me creció y cambie de peluquería y el loco nuevo le dio la forma de honguito a mi cabeza que quería. Y si bien me queda mas despeinado arriba y no concuerda con la seriedad que hoy pide mi trabajo, lo dejo, teniendo en cuenta que esta bueno con romper ciertos estereotipos.
Antes fui por unos estudios y acaban de mandarme no a otra ciudad, sino a otra provincia. Si, si. Por suerte acá cruzas un puente y estas en otra provincia, pero no deja de llamarme la atención. Me puedo tomar un bondi, pero creo que el tren tiene otra mística y tarda solo 20 minutos.
Mis ojos se ponen vidriosos con la cabeza sobre la ventanilla del tren que surca entre el puente que separa las ciudades. Porque si, la extraño y no guardo rencores, insultos, chicanas, ni nada que se le parezca. El agua corre debajo y trato de fotografiar el paso. Schuster me mete presión cantándome en los oídos yo te quiero mas que a todo el resto porque vos sos la maldad y termino de caer que si. Que tiene razón, un poco de maldad. Vos no, Schuster, no me metas fichas ahora. Yo siempre te banqué y me identifique con tus letras. No tengo rencores ni temores.Pero si hay mucha desilusión. Yo solo quería mas noches de manta, chocolates y gomitas tirados en la alfombra, mas meriendas por los barcitos cerca de casa, mas rechazos ante la propuesta de ver Star Wars, mas pedidos de abrazos porque tenia frío al irnos a dormir.